Escritos en mi piel

Tuve que pasar por varias noches de lujuria y sexo salvaje, sólo para comprender que no cualquiera puede borrar los poemas que has dejado escritos en mi piel.

No bastó los miles de mensajes al despertar. Ni los conglomerados besos en cada rincón de mi piel, ni montones de caricias en mis piernas. Tampoco las exquisitas recorridas de lenguas en mi espalda. Nada fue suficiente para borrar el sabor de ese amor pasado.

Es que! Que saben ellos de poemas, si nunca han redactado como tú, que escribías con tu lengua e impregnabas en mi alma innumerables versos acompañados de orgasmos. Llenabas de poesías mi entrepiernas, lamias mis pechos borrando cualquier viejo error. Haciéndome saber que mi cuerpo es un libro enigmático y tu eres ese plumón que escribía magia en mi.